¿Qué hace Australia que España todavía no hace para protegerse del sol?

Australia recibe mucho sol. España también.

La gran diferencia no está solo en la radiación: está en la forma de responder a ella.

Mientras en España la protección solar todavía se asocia principalmente con la playa, el verano y el protector solar, Australia lleva décadas intentando convertirla en una costumbre cotidiana.

No porque haya solucionado el problema —sigue teniendo una incidencia muy elevada de cáncer de piel—, sino porque ha entendido algo fundamental:

Protegerse del sol no puede depender únicamente de que cada persona se acuerde de ponerse crema.

Una campaña que acabó formando parte de la cultura

En 1981, una campaña australiana resumió la protección solar en tres palabras:

Slip. Slop. Slap.

Ponte ropa.
Usa protector solar.
Ponte un sombrero.

Años después se añadieron otras dos:

Seek: busca sombra.
Slide: ponte gafas de sol.

El mensaje era muy sencillo, pero también muy completo: el protector solar es importante, aunque no debe utilizarse como única defensa. La ropa, el sombrero, la sombra y las gafas también cuentan.

Después de más de cuatro décadas de campañas, este mensaje se ha convertido en una de las bases del programa australiano SunSmart y ha contribuido a cambiar los hábitos y la percepción social de la protección solar.

El método australiano combina ropa, protector solar, sombrero, sombra y gafas. La protección eficaz no depende de una única medida.

Miran el índice UV, no el termómetro

Uno de los grandes errores al hablar del sol es confundir radiación con calor.

Pero la radiación ultravioleta no se siente. Puede ser elevada aunque haga fresco, haya viento o el cielo esté parcialmente nublado.

Por eso, en Australia la recomendación de protegerse se activa cuando el índice UV alcanza el nivel 3, no cuando comienza a hacer calor.

La aplicación SunSmart Global UV muestra los niveles de radiación y las horas concretas del día durante las que es necesario utilizar protección.

España también dispone de esta información. AEMET publica diariamente la previsión del índice UV y advierte de que, en verano, son habituales valores de entre 9 y 11 en la Península, e incluso superiores en Canarias.

La información existe.

Lo que todavía falta es que consultar el índice UV resulte tan habitual como mirar la temperatura o comprobar si va a llover.

En los colegios hay políticas, no solo consejos

Australia ha llevado la protección solar a los colegios y centros infantiles.

Las políticas SunSmart incluyen el uso de ropa protectora, sombreros, protector solar, zonas de sombra y una mejor planificación de las actividades al aire libre.

El objetivo es que protegerse no sea una decisión aislada, sino una rutina compartida por alumnos, profesores y familias.

Según SunSmart, el 93 % de los colegios de primaria y el 97 % de los centros de primera infancia declaran contar con una política de protección solar.

El planteamiento cambia por completo.

No se espera que un niño valore por sí solo el riesgo de la radiación. Es el centro quien crea un entorno donde protegerse resulta fácil y normal.

Crean sombra y adaptan los espacios

Decirle a la población que busque sombra sirve de poco cuando no existe.

Australia incorpora la sombra a la planificación de colegios, centros deportivos, lugares de trabajo y actividades al aire libre. También recomienda modificar horarios y recorridos cuando la exposición puede ser elevada.

Esta idea es especialmente importante para España.

Muchos patios escolares, parques infantiles, plazas y calles siguen teniendo muy poca protección frente al sol. En pleno verano, algunos espacios públicos se convierten en lugares difíciles de utilizar durante buena parte del día.

La sombra no es solo decoración. También es salud pública.

Árboles, toldos, soportales, marquesinas y sombrillas permiten reducir la exposición directa y disfrutar del exterior con mayor comodidad.

La protección no recae únicamente sobre la persona

Australia también considera la radiación UV un riesgo para quienes trabajan al aire libre.

Safe Work Australia recomienda reducir la exposición mediante ropa adecuada, sombreros, gafas, protector solar, zonas de descanso con sombra y cambios en los horarios de trabajo.

El mensaje no es únicamente: Protégete.

También es: Organicemos el entorno para que puedas protegerte.

Esa es probablemente la mayor diferencia.

España no parte de cero

España cuenta con previsiones del índice UV y recomendaciones oficiales sobre protección solar.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios también insiste en que utilizar únicamente crema solar no es suficiente y recomienda combinarla con ropa, sombrero y gafas de sol.

Sabemos lo que hay que hacer. El paso pendiente es transformar esas recomendaciones en hábitos visibles y continuados:

consultar el índice UV, educar desde la infancia, crear más sombra, proteger a quienes trabajan al aire libre y dejar de confiar toda la prevención a un bote de crema.

Australia demuestra que protegerse del sol no significa dejar de salir.

Significa poder disfrutar del exterior sin improvisar cada día.

Quizá no necesitemos menos sol. Necesitamos una cultura solar mejor.

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